Puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor, que me falta algo para atarte a mi cama, puedo ponerme digno y decir toma mi dirección cuando te hartes de amores baratos, de un rato me llamas.
Estoy pasando un bache, un revés, un agujero, un no sé qué me ocurre que ni yo mismo me entiendo... No me apetece nada, nada más que estar adentro, pero no de tu vientre sino de tus sentimientos. Quisiera que supieras que no tengo otro deseo que estar entre tus brazos como quien pide consuelo, sentirte todo mío, sin lujurias ni misterios.. como siento la sangre que circula por mi cuerpo.
No me hace falta la luna, ni tan siquiera la espuma, me bastan solamente dos o tres segundos de ternura.
Por eso necesito, aunque sé que es un exceso, que tus ojos me digan algo así como:
"De acuerdo, estoy aquí a tu lado para que no tengas miedo al miedo de estar solos, solos en el universo".
No se trata de hallar un culpable, las historias no acaban porque alguien escriba la palabra "fin". No siempre hay un asesino, algunas veces toca morir... Lo que viene se va, como suele pasar. Márchate si ha llegado la hora, date prisa que, como ya sabes, es muy impaciente el amor... No malgastes ni un segundo después de darle cuerda al reloj, que un cumplido de más no te vaya a robar. Y no queda nada, las espinas, las rosas se las llevó el viento, el tiempo... Ahora sólo la vida te espera con los brazos abiertos y el firme deseo de hacerte feliz. Puedes irte cuando quieras, no hay muros que te impidan salir..Qué difícil decirte "hasta luego" cuando no es el terror de perderte, es este miedo a no verte jamás. Ya no hay puntos suspensivos, llegó el rotundo punto final...cuando la soledad sólo espera matar el tiempo, el tiempo.
| Se llamaba Soledad (y estaba sola) |
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